lunes, 9 de julio de 2007

“...QUÉ IMPORTA SER ARTISTA O SER BASURA...”


Algunas reflexiones sobre lo que importa.

Cecilia Fiel , en clarín.com cuenta que Pablo Picasso pidió la cuenta en un restaurante y el dueño no quería cobrarle pidiéndole a cambio que hiciera un dibujito sobre el mantel. Picasso le preguntó si quería que le pagase una comida o que le comprase el restaurante. Picasso acertó el concepto, pero midió mal. Con una obra suya hoy se puede comprar una cadena de restaurantes.

“La obra vale lo que se paga, Si no hay ningún postor, no vale nada” (Hugo Petruchansky, profesor de Arte del Siglo XX de la UBA).

Una obra de arte que consistía en 1.000 billetes de 100 coronas noruegas (12.400 euros) encolados en un marco de madera fue robada en febrero de una galería de Oslo. Los ladrones rompieron una ventana y se llevaron los billetes, que arrancaron uno a uno. La pieza, del artista Jan Christensen y titulada Valor relativo, ya había sido vendida por un valor nominal. http://www.elpais.com/articulo/gente/Roban/obra/arte/contenia/12400/euros/billetes/elpepugen/20070226elpepuage_6/Tes

Rosa Silverio recoge en su blog esta cita de Daniel Keel, propietario del sello editorial suizo Diógenes: Ocurre exactamente lo mismo en la literatura que en la pintura. El proceso empieza por los medios de comunicación, que consideran bueno todo lo nuevo aunque no les importe en absoluto. Luego siguen los propietarios de las galerías de arte y los editores, quienes tratan de obtener ganancias con las obras. Después viene el impresor, a quien le tiene sin cuidado lo que imprime, y los dueños de tiendas y librerías, a los cuales les molesta esta situación pero no se atreven a decirlo. Finalmente está el lector o el coleccionista, quien se siente muy mal si no demuestra entusiasmo, aunque en realidad la obra le haya parecido terriblemente aburrida. Todo está basado en una cadena de mentiras, en una falta de valor para expresar convicciones propias. A las personas les da miedo que las tachen de no estar al día o de no entender el arte en absoluto. Alguna vez Picasso se preguntó por qué la gente se empecinaba en entender las pinturas, en vez de limitarse a mirarlas. El maestro hizo una buena comparación al señalar: “¿Quién quiere entender el canto de un pájaro? Uno lo escucha, y simplemente lo disfruta o no”.

PD. La chica de la fotografía es una obra de KIZ en la calle del Empecinado de Alicante. Simplemente, disfutadla.
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